Los esfuerzos que se han realizado a favor de la niñez, han sido muchos. Vale la pena reconocer los esfuerzos anteriores que han logrado un gran avance en la protección de la infancia y la adolescencia, desde facultar al Congreso General para Legislar en materia de niñez, como la expresión y la expedición de la Ley para la Protección de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.

Sin embargo, la realidad es que la niñez vive hoy una realidad preocupante, desde lo que compete al interior de las familias, así como en las instituciones que prestan servicios de asistencia social.

La Iniciativa Preferente de Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes que hoy se pone a consideración, busca establecer nuevos criterios de protección al interés superior de la niñez.

Se busca generar un sistema de normas que garanticen y protejan plenamente los derechos consagrados en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y en los Tratados Internacionales que México ha ratificado.

Hoy tenemos la oportunidad de votar una propuesta de Ley General que concibe a las niñas, niños y adolescentes como sujetos de derechos, en igualdad de condiciones de todas y todos nosotros ante la Ley, que garantiza su pleno ejercicio, respeto, protección, promoción y que reconoce su participación como actores activos del cambio dentro de los espacios sociales donde se desarrollan: familia, escuela, sociedad.

En la familia, como espacio nutricio para todo ser humano, que ofrezca seguridad y las mejores condiciones para su desarrollo.

En la escuela, como sujetos a vivir en ambientes libres de violencia, que les permita favorecer el desarrollo de conocimientos, capacidades reflexivas y críticas, crear bases de convivencia, aprender reglas sociales.

En la sociedad, como promotores del cambio y desarrollo social. A ser escuchados con respeto en todo momento, en todos los ámbitos y situaciones en los que se presenten: familia, atención de salud, escuela, procedimientos judiciales o administrativos.

Estamos frente a la gran oportunidad de transitar hacia un enfoque transversal de las políticas públicas que hagan sus derechos efectivos y no meramente declarativos.

Desde luego con la participación responsable y determinada no sólo del Gobierno de la República sino de los Estados y de los 2 mil 445 municipios, los poderes de la unión, los organismos constitucionales, los autónomos y la sociedad como principal agente de cambio.

Para nosotros, el Partido Verde, fue altamente gratificante aportar ideas para enriquecer esta Iniciativa. Precisamente porque reconocemos en la pluralidad uno de los mayores valores de la democracia, régimen en el que por excelencia todas las voces cuentan en un marco de diálogo abierto y respetuoso.

En tales circunstancias comparto con esta Asamblea la importancia de incluir el derecho de vivir en un medio ambiente sano como lo establece el Artículo 4º. De la Constitución Federal en la iniciativa que hoy nos ocupa.

Para nadie es ajeno la estrecha relación entre la calidad del medio ambiente y la calidad de vida de las personas. Este derecho (inaudible) disfrute del resto de derechos como la alimentación, la vivienda y  la educación. Por ello debe ser atendido en primera instancia.

Para ponerlo en perspectiva el pasado 8 de mayo, la Organización Mundial de la Salud expuso datos sobre el incremento de la contaminación del aire en el mundo, algunos alarmantes, pues sólo el 12 por ciento de los residentes de las grandes ciudades disfruta de una calidad de aire acorde a las prescripciones, mínimas dispuestas por dicha organización.

El mismo estudio reveló que en la actualidad más de la mitad de la población mundial vive en ciudades con índices de contaminación 2.5 veces mayores a los recomendados.

El análisis expone la calidad del aire en mil 600 ciudades de 91 países, entre ellas las ciudades más contaminantes de la Ciudad de México. Ninguna de las grandes urbes del país está exenta de padecer la contaminación ambiental, por el contrario, estos referentes deben ser ejemplo para por un lado revertir su grave situación de polución y por otro formar acciones preventivas y no reactivas sobre la conservación de un bien público de mayor magnitud: el aire.

El impacto económico de la mala calidad del aire es muy alto, como lo refiere el Instituto Mexicano para la Competitividad, pero aún más para la salud de todas y todos los mexicanos.

Las micro partículas dispersas en el aire no se detienen con cubre bocas normales, llegan a causar problemas de salud respiratorios, principalmente en los pulmones porque incorporan elementos tóxicos como metales pesados y partes orgánicas causantes de cáncer.

Ellos son causa en México de 5 mil muertes al año, 14 mil dos hospitalizaciones y 818 mil 679 consultas médicas, pérdidas en la productividad que también tienen a 3 mil 396 millones de pesos.

Desde luego lo más afectado son los grupos vulnerables. Así lo refrenda fuentes de información sobre la calidad del aire y el derecho a la salud de niñas niños y adolescentes en México, elaboradora por la red de los derechos de la infancia, donde se analiza cómo un niño cuyo desarrollo se da en ambientes contaminados en las grandes urbes contaminados, como la ciudad de México, al cumplir 25 años tendrá una capacidad pulmonar como si fuera de 12 años. En tal virtud los legisladores ponderamos de manera positiva incorporar en la iniciativa preferente dentro de los artículos 45 y 59 del dictamen el derecho de las niñas niños y adolescentes a vivir en un medio ambiente sano y sustentable en condiciones que permitan su desarrollo, bienestar, crecimiento saludable y armonioso,  tanto físico como mental.

En este sentido todas las autoridades tendrán la obligación en materia educativa de inculcar y difundir entre niñas, niños y adolescentes el cuidado del medio ambiente por ser un derecho social que nos impacta a todos.

Será responsabilidad de la autoridad ejecutiva diseñar y promover políticas públicas que aseguren la efectividad de este derecho, particularmente con los nuevos retos planteados durante la cumbre mundial del clima en la ciudad de Nueva York, donde se advirtió que en 30 años dos de cada tres personas vivirán en zonas urbanas, entre ellas nuestros niñas, niños y adolescentes que merecen ciudades más ordenadas, limpias y transitables en beneficio de su desarrollo integral.

Por las razones antes expuestas a nombre del Grupo Parlamentario del Partido Verde los convoco a apoyar este dictamen que sin duda se suma a la legislación con mayor impacto, la LXII.

PARTIDO VERDE ECOLOGISTA DE MÉXICO